Manifiesto de Lima – Sobre el Valle de los caídos y la tumba de Franco

La Hermandad de Nuestra Señora de Arantzazu de Lima, fundada en 1612 por miembros de la Nación Vascongada de esta ciudad, junto con la Arantzazu Euzko Etxea de Lima desean transmitir de forma pública su posición sobre la existencia, en 2018, de un monumento en homenaje a los insurrectos que impusieron un régimen ilegal y criminal en el Estado Español y que aún hoy en día acoge, con honores inmerecidos, a los restos del dictador que encabezó y lideró ese régimen que tanta miseria y dolor trajo a los vascos y a los españoles.

Cartel de Euzko Gaztedi

NO a un monumento a los golpistas. El Valle de los Caídos fue concebido por aquel régimen totalitario con la finalidad de rendir honor y enterrar a aquellos que cayeron luchando por lo que ellos denominaban su «gloriosa cruzada». Aceptar que ese lugar siga existiendo ya de por si es una ofensa a la democracia;  a los defensores de la Republica que se enfrentaron a los golpistas; a los esclavos que se vieron obligados a construirlo, y a todos los vascos y españoles que sufrieron los zarpazos del gobierno ilegal que se impuso por el terror durante casi 40 años.

NO a una “tumba de Estado” para un golpista. En 2018 decenas de miles de asesinados por los golpistas siguen enterrados en fosas anónimas; cientos de miles de ciudadanos no han recuperado los bienes incautados de forma ilegal, por tribunales ilegales y en aplicación de leyes injustas; y, en definitiva, ninguna de las injusticias del franquismo se han corregido, gracias al amparo dado por una Ley de Amnistía inconstitucional e indigna, que permitió que los delincuentes franquistas no se enfrentasen a sus responsabilidades políticas y legales.

Mientras tanto, los restos mortales del responsable máximo de todo ello, el ex-general Francisco Franco, siguen enterrados en una propiedad del Estado del Reino de España,  con el tratamiento de “jefe de Estado” y recibiendo honores y homenajes a cargo de sus seguidores fascistas.

NO al secuestro de nuestros Gudaris. Para mayor escarnio y vergüenza de gobiernos españoles que se dicen “demócratas”, los restos mortales de miles de soldados republicanos, entre ellos de gudaris, están enterrados en ese indigno lugar, secuestrados por el Régimen franquista.

Por todo ello pedimos:

  • La exhumación de los restos del ex-general de ese lugar de honor que no merece ocupar. Que sus restos sean entregados a su familia.
  • La exhumación de los restos de los enterrados de forma ilegal en ese monumento franquista. Que sean entregados a sus familias y, en el caso de que no sea posible, que sean enterrados en un monumento en el que se recuerde que hubo una guerra en la que unos insurrectos se enfrentaron a los defensores de un estado democrático.
  • La destrucción de ese monumento, o en su caso, su transformación en un centro donde se explique que hubo un golpe militar que ocasionó una guerra y una dictadura; y donde se identifiquen a los responsables de la insurrección y se expliquen las terribles consecuencias de sus acciones y de su gobierno ilegal.

Apoyamos todas las medidas que se tomen en ese sentido desde las instituciones vascas, y pedimos a los centros vascos de todo el mundo que asuman como suyas estas reivindicaciones.

Todas las Euskaletxeak acogen familias de exiliados que tuvieron que huir del franquismo y muchas familias vascas de todo el mundo tienen seres queridos que murieron por culpa de ese régimen de terror. Franco y el Franquismo sólo merecen ser juzgados, para que así sus victimas tengan la verdad, justicia y reparación que merecen.



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